Los primeros pasos

En el siguiente articulo te presentaremos de que forma practicar los primeros mandamientos de los doce que necesitas para tu crecimiento personal y laboral.

Esperemos que disfrutes de este aprendizaje y no te pierdas la continuación de nuestros próximos artículos relacionados a las doce mandamientos.

Primer mandamiento.

Decide lo que quieres

Para que algo se materialice en el mundo exterior, primero ha sido creado en réplica exacta en nuestro mundo interior.

Aquí tratamos apartados muy diferentes como en “SAR” Sistema de Activación Reticular. Las diferencias entre un propósito y una meta.

Si el cerebro filtra la información y solo somos conscientes de lo que nuestro SAR podemos decidir enfocar nuestra atención cada día en algo que deseamos. Nuestro SAR comenzará a filtrar la información que reciba y comenzará a fijar nuestra atención en aquello que nos sirva para obtener el objeto de nuestro deseo. El filtro reticular nos muestra automáticamente las oportunidades que llegan a nuestra vida para alcanzar nuestros sueños y conseguir las metas que nos fijamos.

 

Visualiza aquello que quieras en tu vida. Cuando se desea algo el Sistema de Activación Reticular (SAR) está alerta y lo detecta pasando dicha información al tálamo y de allí al cerebro límbico y el neocórtex (más desarrollado) responsable de la acción racional.

 

Así, por ejemplo, podemos empaparnos de información leyendo libros de negocios, asistiendo a seminarios o iniciando un programa de entrenamiento con la guía de un certificado profesional. Todo ello favoreciendo que nuestro SAR filtre aquella información relacionada con oportunidades de negocio y nos permita pivotar y tomar las decisiones adecuadas.

Segundo mandamiento. 

Sé 100% responsable de tu vida

Entendiendo que toda persona comete errores y teniendo claro que nadie es perfecto, debemos de comprender que autocastigarnos por los errores del pasado solamente limitan nuestro presente y futuro. En este apartado también desarrollamos por otro lado, una gran fórmula de vida.

 

¿Para qué nos sirve ser responsables?

Ser responsable aporta muchos beneficios. Te puede ayudar a conseguir tus objetivos y metas en cualquier ámbito de tu vida. La responsabilidad te permite crear valores y te ayuda a dirigir las riendas de tu vida. Ser una persona responsable nos ayuda a:

Ser más honestos:  Cuando tendemos a decir la verdad, y cumplir nuestras promesas, las personas que nos rodean nos van a creer y nos van a ver como una persona honesta.

Ser más autónomos:  Asumir las consecuencias de nuestros actos, nos ayudará a decidir mejor.

Ser personas más confiables: Al ser responsables, nos ganamos la confianza de los otros. Pero lo que es más importante, también ganaremos en confianza en nosotros mismos. Hacer lo correcto, nos hará sentir bien. Y aunque nos equivoquemos, estaremos satisfechos porque sabemos que lo hemos hecho lo mejor que hemos podido.

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